¿Te duele el bobo?
¿Te duele el bobo? El bobo late, se queja, se agranda, duele y se repliega, pero sigue, sin que nadie le indique hacia dónde o para qué. Desde luego, no hay manera de frenar su carrera incontrolable con el absurdo deseo errante que nos dan los sinsabores estos, diarios, que suelen ser pocos para hombres rectos e invulnerables, y a lo mejor se multiplican en los pelilargos y des prolijos maleantes del sentir, que recibimos tantos estímulos como para no querer salir jamás de la cajita. !Pero la gran puta que es condenante, vacío, vivir como un ratón, persiguiendo la basura que nos ofrecen como comida, los desperdicios de los tristes y las sobras de los no tanto! Para colmo de males hay que vivir en su mundo de horror y desesperación, en pos de estar acorde a los cráneos que nos rodean...a los esqueletos que se vanaglorian y la viven de intelectualizar el dolor que tan lejos se les presenta; muchas veces incluso les llega el mismo a través de un vidrio, los alcanza median...